La remediación de pasivos ambientales vital para compensar perjuicios sobre la salud personal y ambiental

La remediación de pasivos ambientales vital para compensar perjuicios sobre la salud personal y ambiental

Se considera un pasivo ambiental toda instalación, resto en cualquier estado de la materia, o depósito residual que procede de una actividad humana y que implica un peligro potencial de considerada gravedad para la calidad de vida de las personas y para la integridad del medioambiente y ecosistemas próximos. Por lo tanto, la llamada remediación de pasivos ambientales supone una medida de crítica importancia para la recuperación y restauración de los recursos deteriorados.

En principio, se puede deber a la mala gestión de una actividad industrial concreta (ya sea petrolífera, minera, metalúrgica, entre otras), a un accidente o a la negligencia humana directa en el manejo de los proyectos.

Cómo remediar los pasivos ambientales

Estas circunstancias de riesgo precisan de estrictas medidas de mitigación, pues debemos sanear y minimizar cada daño en la medida de lo posible, partiendo de intensivos estudios y evaluaciones sobre la situación específica y su impacto. Lógicamente, la identificación de los problemas causados es clave para la cuantificación tanto del valor económico como del ambiental y sobre la salud.

Es pues una empresa especialista la que establece un preciso plan a ejecutar tras una asesoría profunda de la situación que nos lleve a un diagnóstico serio, contando con estudios hidrológicos, geoquímicos, entre una gran diversidad según el caso.

Tras la implementación de todas las medidas establecidas con un plan de cierre e ingeniería de alto detalle, se abre el también exhaustivo proceso de la monitorización constante de la estabilidad conseguida. Igualmente trascendente es que consideremos la posibilidad de la recuperación sostenible y reaprovechamiento de ciertos materiales implicados.

En definitiva, se trata de una compleja cuestión donde la responsabilidad jurídica y la justicia de las compensaciones se hacen delicadas. Al margen de todo ello, es de vital importancia que consigamos asesoramiento experto en cada caso para que la remediación de pasivos ambientales sea realmente intensiva, eficaz y acorde con los perjuicios causados.

Sistemas y tratamientos técnicos para recuperar suelos contaminados

Sistemas y tratamientos técnicos para recuperar suelos contaminados

Aunque puede estar contaminado por causas naturales, un suelo degradado suele ser consecuencia directa de actividades del hombre, por acciones directas como la agricultura, la explotación forestal o ganadera o acciones indirectas procedentes de una gran diversidad de actividades industriales. En este sentido, los sistemas y tratamientos técnicos para recuperar un suelo contaminado constituyen proyectos imprescindibles para mitigar y revertir impactos en la medida que sea posible.

Obviamente, la metodología que aplicaremos depende en gran medida del tipo de contaminante, el cual determinará la técnica a aplicar in situ o ex situ, con un coste concreto muy variable y presentando una velocidad de implantación diferente según el caso.

Algunas de las técnicas más empleadas

Dependiendo de los objetivos que deseemos alcanzar se puede recurrir a determinados procesos:

1) Las técnicas de contención aíslan el contaminante aplicando barreras en el propio suelo. En general, no actúan sobre dicho contaminante, pues lo que se pretende fundamentalmente es evitar su migración.

El coste implicado suele ser bajo, estableciendo in situ barreras verticales, horizontales o creando unas capas de suelo seco que lo desecan, reduciendo su capacidad de retención. También incluimos el sellado para disminuir la permeabilidad o las barreras hidráulicas que extraen las aguas más próximas para evitar contaminación.

2) Con los sistemas y tratamientos técnicos de confinamiento podemos estabilizar los contaminantes de modo físico-químico, resultando esta una práctica adecuada para tratar, por ejemplo, elementos radioactivos.

La vitrificación nos puede ser útil para la destrucción de elementos contaminantes por pirólisis, formando una masa vítrea estable.

3) Las técnicas de descontaminación nos facilitan tratamientos como la extracción por separación, el lavado o la electrocinética, con la que se logra el movimiento de iones.

En la actualidad, más sistemas y tratamientos técnicos de un suelo contaminado se orientan a la recuperación en lugar de a la destrucción, lo cual supone una vía más integradora y sostenible.

El análisis de suelos asegura la viabilidad y seguridad de un proyecto de construcción

El análisis de suelos asegura la viabilidad y seguridad de un proyecto de construcción

Se define como análisis de suelos el conjunto de operaciones destinadas a establecer las características de un suelo, determinando posibles alteraciones de su calidad natural. Desde un punto de vista meramente ambiental, se trata de identificar los parámetros físicos, químicos o biológicos del suelo que constituyen cambios negativos.

Este tipo de estudio es también parte trascendental de un proyecto de edificación. Obviamente, cualquier edificación se encuentra ligada al terreno a través de la fundación y la correcta interacción con él va a determinar la estabilidad estructural de todo el proyecto, así como su factibilidad geotécnica.

Se trata de asegurarnos de que el proyecto de construcción va a cumplir con normativas de seguridad, confort y respeto medioambiental. Igualmente, supone la identificación de amenazas que puedan comprometer y hacer vulnerable tal edificación.

Pasos del análisis de suelos: el contexto y vigilancia ambiental

1. La descripción de los objetivos resulta trascendental. No es lo mismo que consideremos un edificio o vivienda, que una nave industrial, ya que las investigaciones geotécnicas van a presentar distintos requisitos.

2. En lo que respecta a la metodología, los técnicos especializados deben establecer qué sondeos y ensayos de campo se hacen necesarios.

3. El análisis del contexto geológico local nos permite la vigilancia ambiental en el sentido de que predice la posibilidad de fallas geológicas o efectos sísmicos que perjudiquen la construcción por colapso.

4. El estudio de la presencia de aguas subterráneas también es de gran importancia, pues establece la sensibilidad de la capacidad portante del suelo.

5. Finalmente, se emite un análisis en función de los resultados recopilados, definiendo la capacidad portante del suelo, en función del sistema de fundación que nos ocupa y la geometría específica.

El análisis de suelos resulta vital para ofrecer recomendaciones y una guía de seguridad en cuanto al diseño constructivo, constituyendo un sistema de alerta y prevención para proceder a excavaciones a cielo abierto.

Proceso de gestión de suelos contaminados en Cataluña

Proceso de gestión de suelos contaminados en Cataluña

Iniciamos el proceso de gestión de suelos contaminados en Cataluña realizando un esquema que consta de 4 fases para conseguir la recuperación total del terreno.

– Primera fase: reconocer la existencia de residuos en el terreno

Se basará en obtener la información necesaria para valorar la probabilidad de que la zona haya sido contaminada. Distinguiremos dos localizaciones:

1. Zonas en las que se realizan o se han llevado a cabo actividades contaminantes del suelo (APC).

2. Lugares con vertidos incontrolados.

Finalmente, con la información recopilada la Administración será la encargada de decidir si hay indicios de contaminación en el terreno.

– Segunda fase: evaluación inicial

El hecho de encontrar indicios de contaminación hará que se desarrolle una nueva investigación, denominada fase de evaluación preliminar. Elaboraremos el correspondiente informe, en el que se verá la magnitud del problema.

Finalmente, podremos observar dos tipos de conclusiones basadas en los NGR:

1. Si no se superan los NGR.

Se afirma que el suelo no presenta alteraciones.

2. Si se superan los niveles genéricos de referencia.

En esta situación, el suelo presenta alteraciones químicas; y, como consecuencia, realizamos una investigación más detallada.

– Tercera fase: evaluación detallada de los residuos

Consiste en la realización de un informe, en el que se indicarán los focos de contaminación, así como si el riesgo es o no aceptable. Los resultados de los análisis determinarán:

1. El riesgo se puede aceptar y, por lo tanto, el suelo se considerará no contaminado.

2. El riesgo no se puede aceptar y, por ello, se considerará que el suelo está contaminado.

– Cuarta fase: eliminación de residuos y recuperación del terreno

Se redactará el proyecto de recuperación de la zona, para su posterior validación y ejecución.

Por lo tanto, concluiremos afirmando que, para la correcta gestión de suelos contaminados, es necesario seguir las 4 fases propuestas; y, de esta manera, garantizar la óptima salud de los terrenos.

Sistemas de tratamiento de aguas residuales para la sostenibilidad

Sistemas de tratamiento de aguas residuales para la sostenibilidad

Actualmente, la mitad de la población mundial habita en ciudades y para el 2030 se espera que el 60 % de la población total resida en zonas urbanas. En este marco, los sistemas de tratamiento de aguas residuales y de recuperación de suelos contaminados se convierten en una herramienta decisiva, no solo de gestión ambiental, sino de garantía de la salud pública.

Etapas generales de la depuración de agua

Tratamiento primario, físico

Esta primera fase consigue que nos desprendamos de las arenas, grasas y sólidos más gruesos, comprendiendo entre las etapas más significativas el desbastado, el desarenado y el desengrasado. También se procede a una decantación para eliminar otros sólidos en suspensión. Este paso resulta totalmente mecánico.

Tratamiento secundario, biológico

Ahora se trata de eliminar la fracción biológica disuelta en el agua. Para esto recurrimos a bacterias aerobias que convierten esta materia orgánica en minerales que forman flóculos finalmente separados por sedimentación.

Existe una gran diversidad de tratamientos secundarios dentro de los sistemas de tratamiento de aguas residuales, pues podemos emplear fangos activos o lechos bacterianos, entre otros.

Tratamiento terciario, físico-químico

Las técnicas aplicadas en esta etapa dependerán del uso o cauce final que le daremos al agua es decir, si vamos a seguir utilizándola o la descargaremos al medioambiente. Podemos recurrir al carbón activado para retener toxinas, a la ultrafiltración por membranas o a la electrodiálisis que nos dejará el agua totalmente pura. Básicamente, se trata también de eliminar los virus y gérmenes.

Actualmente, el 96 % de la población urbana emplea agua de fuentes que han sido mejoradas e informes internacionales confirman que los problemas hídricos en las ciudades son totalmente gestionables con sistemas coherentes de optimización y seguimiento del tratamiento de aguas.

En definitiva, se trata de que cobremos conciencia y acudamos a empresas expertas en descontaminación para hacer de los sistemas de tratamiento de aguas residuales una práctica habitual y eficaz.

Los pasivos ambientales como consecuencia grave sobre la salud y el medioambiente

Los pasivos ambientales como consecuencia grave sobre la salud y el medioambiente

Se conocen como pasivos ambientales las instalaciones y residuos en cualquier estado de la materia (sólido, líquido o gaseoso) que constituyen un grave peligro para la salud personal y ambiental. El origen se asocia a una actividad o proyecto de distinta índole (ya sea minero, petrolífero o nuclear, entre una gran diversidad) que se ha gestionado de manera negligente o sufrió un accidente operacional.

La condición de pasividad transmite una pérdida del equilibrio ambiental anterior que no solo ha de ser remediada y mitigada, sino resarcida. En este sentido, existe una intensiva tarea de valoración del impacto objetivo causado y de su alcance real, incluso a través del tiempo.

¿Por qué se producen los pasivos ambientales?

La identificación de un problema es indispensable para cuantificarlo y, en este caso, la legislación ambiental ha sido definitiva. Algunas empresas actúan sin consideración ambiental en muchas localizaciones del planeta, sin previsión ni políticas de gestión orientadas específicamente a la sostenibilidad e inocuidad de las explotaciones.

También es cierto que, actualmente, a la luz de nuevas tecnologías y avances, tenemos mucho más conocimiento de las consecuencias directas de ciertas operaciones, por lo que hay que revisar actividades pasadas desde una perspectiva más estricta y con más asesoramiento científico.

Gravedad de las situaciones

En algunos casos hablamos de pérdida de vidas o de patrimonio histórico, de la extinción de alguna especie o de daños irreparables sobre algún ecosistema en concreto.

Algunos problemas especialmente críticos, incluyendo contaminación de suelos y pasivos ambientales de gran diversidad que precisan una trascendente remediación son:

– Sobreexplotación pesquera y destrucción de recursos forestales, flora y fauna.

– Impactos negativos de la acumulación de población urbana.

– Contaminación desmedida de recursos hídricos por descargas industriales o domésticas.

Siempre va a resultar de extrema complejidad determinar hasta qué punto podemos revertir ciertos efectos dañinos, por lo que los pasivos ambientales constituyen actualmente un gran reto institucional, industrial y ambiental.

Técnicas de descontaminación de suelos

Técnicas de descontaminación de suelos

En los últimos años ha avanzado la descontaminación de suelos. Hasta ahora, siempre se optaba por la destrucción de las zonas contaminadas por residuos con novedosas técnicas que hacen posible que cualquier suelo se recupere.

Uno de los procesos más usados hasta ahora son las técnicas de sellado para evitar una propagación de la contaminación de otros suelos, una opción más extrema, sometiendo a altas temperaturas y en algunos casos realizando bombeos exhaustivos, tratando el agua bombeada de su contaminación.

Técnicas de descontaminación

– Extracción

– Tratamiento químico

– Tratamiento electroquímico

– Tratamiento térmico

– Tratamiento microbiológico

En función de las técnicas:

– Tratamientos in situ: menos manejo pero aplicación difícil por unir agentes limpiadores con la masa del suelo.

– Tratamientos on site: se escava el suelo y se trata el terreno.

– Tratamientos ex situ: más trabajo en excavación, transporte y tratamiento. Es más costoso pero eficaz.

A continuación os explicamos dos técnicas: la extracción por fluidos y el tratamiento electroquímico.

Extracción por fluidos

Se trata de la separación de los residuos mediante la acción de fluido, aire o agua, depurando la zona. Se desarrollan in situ.

La aireación es uno de estos métodos, siendo de volatilización pasiva para contaminantes volátiles. Es un proceso lento y los contaminantes se devuelven a la atmósfera. Son los más baratos.

En cuanto al arrastre, consiste en la inyección de un gas para arrastrar la contaminación, usando aire y vapor de agua.

También se usa por lavado. Se inyecta agua en el suelo, se moviliza los contaminantes y se extrae o depura. Se trata, casi siempre, de una técnica in situ.

Tratamientos electroquímicos

– Migración: Movilización iónica de contaminantes a través de electricidad.

– Electroósmosis: Movilización del líquido en superficies sólidas del campo eléctrico.

– Electroforesis: Desplazamiento de partícula cargada en suspensión de líquido.

Estos son los principales tratamientos de descontaminación de suelos por residuos que conocemos, aunque hay más.

Los estudios hidrogeológicos imprescindibles para la gestión respetuosa de los acuíferos

Los estudios hidrogeológicos imprescindibles para la gestión respetuosa de los acuíferos

Los estudios hidrogeológicos se pueden definir como el conjunto de operaciones que nos permiten determinar todos los parámetros hidráulicos del manto de agua, definiendo su rendimiento y midiendo su calidad. También nos ayudan a establecer los caudales de captación óptimos.

Igualmente, son una asistencia idónea cuando necesitamos conocer la dirección de los flujos subterráneos y las áreas de mayor conveniencia para la captación, así como la distancia entre los pozos. Son una perfecta herramienta para identificar anomalías que pueden afectar negativamente a los recursos hídricos constituyendo, por lo tanto, condición indispensable para la gestión sustentable de los acuíferos.

Clasificación general

Existe una gran variedad de estudios en este sentido y es importante matizar:

– Los estudios preliminares nos permiten localizar los embalses subterráneos existentes. Normalmente partimos de los estudios geológicos, acompañándolos de estudios climatológicos e hidrogeológicos.

– Los estudios hidrogeológicos en general conforman el principio de la planificación hidrológica afectando a superficies de varios miles de kilómetros. Aquí, el trabajo de campo se hace predominante con análisis de suelos y campañas de geofísica, entre otros.

– Por último, los estudios de detalle nos orientan hacia la resolución de un problema, generalmente la explotación. Se procede a prospecciones concretas como pruebas de bombeo o sondeos de investigación.

Algunos motivos para recurrir a un análisis hidrogeológico

– Cuando necesitamos conocer la fuente y dispersión de un contaminante, hallando adecuado remedio específico.

– Para identificar volúmenes de agua de mala calidad que puedan amenazar nuestra área de captación.

– Siempre que deseemos ampliar las redes de captación calculando los caudales de explotación de los pozos.

– Cuando precisamos definir si un acuífero es susceptible de explotación, definiendo la sustentabilidad y factibilidad del proyecto.

Se puede decir que el agua es un recurso renovable, pero no inagotable. Es necesario recurrir a empresas especializadas para obtener competentes estudios hidrogeológicos que puedan ofrecer soluciones inteligentes en cuanto a la cuantificación y calificación hídrica, combinando explotación y conservación.