Efectos de la congelación de las aguas freáticas

Efectos de la congelación de las aguas freáticas

Cuando se congela el agua, aumenta su volumen, lo que genera una separación entre partículas sólidas ocurriendo, por extensión, un aumento de espacios vacíos. En la grava o la arena, estos cambios no suelen notarse.

En casos de heladas, el suelo puede ser mayor al 10 % inicial de los vacíos, viéndose alterada cualquier estructura que se encuentre cimentada sobre ese suelo. El problema va más allá de la congelación: la descongelación, asentándose de nuevo el suelo, filtrándose el agua que con anterioridad había subido por capilaridad.

En esta situación, se asientan más los suelos, lo cual genera un colapso de cápsulas de hielo que se convierten en aire, disminuyendo la resistencia del suelo. Este fenómeno puede verse en carreteras y pistas de aeropuertos.

Se produce un desplazamiento de partículas a la superficie de los taludes

En la congelación de las aguas freáticas se llegan a formar taludes, produciendo un desplazamiento de las partículas normales a la superficie del talud. Llegando al deshielo, las partículas se desplazan de forma vertical, produciendo un desplazamiento hacia el pie de los taludes.

Por otro lado, si el suelo está retenido por un muro de contención, la congelación produce un aumento de su volumen, generando una presión que puede hacer que el muro se rompa.

Estos son todos los efectos que produce la congelación de aguas freáticas.

La permeabilidad del terreno y sus implicaciones

La permeabilidad del terreno y sus implicaciones

Al hablar de permeabilidad del terreno, nos referimos a la cualidad que tiene el suelo para permitir la circulación del agua y aire. De esta forma, tiene una gran influencia sobre la penetración de las raíces, la absorción del agua y el drenaje interno, además de sobre la infiltración de los solutos. No obstante, todo depende de las propiedades topográficas del perfil del suelo.

La permeabilidad del terreno y su influencia sobre el drenaje

A la hora de determinar la permeabilidad, tenemos que considerar bien qué capa está en qué posición y qué propiedad tiene cada una de ellas. Igualmente, en un perfil de suelos, la capa más lenta controlará el movimiento del aire y agua. Y, en general, será esta capa la que se encuentra en el subsuelo y haga de indicador sobre la propia permeabilidad de la estructura y el color del subsuelo.

Por tanto, analizaremos las distintas capas de permeabilidad en las siguientes líneas.

Permeabilidad lenta. Representa un movimiento de agua tan lento que el aire apenas puede penetrar de manera eficiente. Se trata de suelos con largos periodos de lluvia.

Permeabilidad moderada. Se trata de la condición que más favorece el movimiento de agua y aire. El suelo y subsuelo se caracterizan por el color brillante y uniforme de los primeros 75 centímetros de su perfil. Por ello, se encuentra en la condición ideal, dentro de la clasificación por capacidad del suelo.

Permeabilidad rápida. Son suelos cuya condición es arenosa en, prácticamente, todas sus capas y horizontes. El agua y aire se mueven algo más rápidamente de lo conveniente.

Permeabilidad muy rápida. Son suelos de arenas sueltas, los cuales son arriesgados para usarlos con fines agrícolas, debido a su poca capacidad para retener el agua.

En resumen, la permeabilidad del terreno es un elemento a tener en cuenta para ver qué producto cultivar.

Tipos de acuíferos

Tipos de acuíferos

Se considera un acuífero a la formación geológica permeable que permite la circulación y el almacenamiento de aguas subterráneas. Esto se debe a las grietas y poros que contienen estas formaciones rocosas. Se pueden encontrar diferentes tipos de acuíferos.

Los diferentes tipos de acuíferos y aguas subterráneas

Se pueden clasificar estas formaciones en base a diferentes criterios. A continuación, te los mostramos.

Según su porosidad

Esta clasificación hace referencia a la capacidad de la roca de absorber el agua:

Porosos: se trata de formaciones rocosas llenas de poros. Unos conductos interconectados que almacenan el agua en su interior. Un buen ejemplo de ellos son las formaciones de arcilla o gravas aluviales.

Fisurales: el agua se encuentra en fisuras, pero mantiene una homogeneidad en su desplazamiento. Se trata quizás de los más conocidos. Los acuíferos kársticos son los más frecuentes.

Según su litología

Hace referencia al tipo de roca sobre el que se asienta el acuífero. La clasificación es muy extensa ya que pueden aparecer en cualquier tipo de roca de cierta porosidad. Sirva como ejemplo las calizas, areniscas o volcánicas.

Según la presión del agua

Esta clasificación hace referencia a la presión a la que se somete el agua en el mismo:

Libre: La presión del agua es igual a la atmosférica en la superficie aumentando al aumentar la profundidad.

Cautivo o confinado: el agua está atrapada entre dos capas permeables y sometida a una presión más alta que la atmosférica.

Semi-confinado: se encuentra en un suelo con una permeabilidad intermedia y su presión se aproxima a la de la atmósfera.

Según su complejidad

Esta la marca la movilidad del agua a lo largo del acuífero y distinguimos:

Acuíferos: capacidad de almacenamiento y transmisión.

Acuitardos: capacidad solo de almacenamiento.

Acuícludos: capacidad solo de transmisores.

Acuífugos: mala capacidad para ambas funciones.

Existen una gran variedad de tipos de acuíferos y diversas formas de clasificarlos

El origen del agua subterránea

El origen del agua subterránea

El agua subterránea es aquella que se encuentra bajo la superficie. Se trata de una parte importante del agua de la tierra y se encuentra alojada en los acuíferos.

Sirve para abastecer a una tercera parte de la población mundial y su volumen es superior al de los ríos y lagos pero inferior a los glaciares. Es difícil de controlar debido a la sobreexplotación y la facilidad de que reciba algún tipo de contaminante que impida su consumo o uso.

El origen del agua subterránea

Se trata de agua de las precipitaciones, tanto en forma de lluvia como de nieve que se filtra a través del suelo para llegar a zonas rocosas saturadas donde se mantiene.

No siempre se almacena en cavidades o túneles, sino que se puede mantener en los poros de las rocas o en los sedimentos que hacen un efecto esponja.

En la actualidad se está extrayendo esta materia a mucha más velocidad de la que se repone. Reduciendo así las reservas naturales. Una de las características que las hace únicas es que se pueden encontrar en casi cualquier lugar del planeta.

La contaminación del agua

Cuando circula bajo tierra es muy sencillo que se pueda contaminar, pero debe evitarse ya que suponen una fuente muy importante para el planeta.

La mejor forma para conservarlos es la prevención. Evitar tirar los desperdicios en zonas donde se encuentran los acuíferos impide que el suelo los absorba y contamine las aguas.

El cuidado que se le deben de dar incluye acciones como la eliminación de fugas, un control de la explotación y preservar las zonas donde el suelo filtra el agua hacia los espacios donde se almacena.

El agua subterránea se está convirtiendo año a año en un recurso natural cada vez más importante, por lo que su uso responsable garantiza una fuente de agua para todos.

Qué es y cómo se detecta el nivel freático

Qué es y cómo se detecta el nivel freático

Por nivel freático, entendemos la capa superior de un acuífero, allí donde la presión del agua es igual a la atmosférica. Más específicamente y aplicado a términos prácticos, este nivel será la distancia a la que se encuentra un acuífero desde la superficie del terreno… O, en otras palabras, lo que será necesario excavar hasta llegar al agua, cuando queramos hacer un pozo. Esa profundidad vendrá determinada por las circunstancias geográficas, climáticas y ambientales del lugar y puede variar mucho. Adicionalmente este nivel podrá variar, en su distancia hasta la superficie. Fundamentalmente, conforme a las precipitaciones o, en ciertos casos cercanos a la costa, en base a las mareas.

El agua situada por debajo del nivel freático será el agua freática, tendrá una presión positiva y dará lugar a acuíferos. Por encima de este nivel, ya hablamos de aguas capilares, cuya presión es negativa y permanece retenida por los capilares del suelo. El agua subterránea podrá venir de la sedimentación (la que ha quedado incluida en el suelo sedimentario, al producirse un depósito de sus partículas) o infiltración (proveniente de contextos como la lluvia, el mar, lagos, los ríos o el deshielo). Adicionalmente, podrán aparecer los llamados niveles freáticos colgados, que son aquellos que aparecen en terrenos de tipo impermeable y resultan independientes, en profundidad y características, del nivel freático general.

Cómo determinar el nivel freático

La forma más habitual de determinarlo es mediante sondeos, en los que se detecta el agua y se mide la cota, en base a la perforación. Los sondeos deberán ser varios, en diversos momentos del año, con el fin de eliminar las posibles incidencias de las lluvias estacionales, de los ríos, del mar y de otras circunstancias. Otras posibilidades para encontrar el nivel freático van a depender de fotografías infrarrojas, estratigrafía, petrografía, percepción remota, radar o geografía estructural.

El drenaje en carreteras

El drenaje en carreteras

Cuando hay necesidad de realizar un drenaje en carreteras por motivos como la construcción de un acceso a una vivienda, es importante tener claros los objetivos del mismo y el tipo de drenaje que mejor se adapta a las necesidades.

Objetivo de los drenajes

La finalidad de realizar este tipo de obras es conducir las aguas hacia un punto determinado. El objetivo de todo ello es conseguir una mayor seguridad del pavimento, reducir la erosión y evitar daños en la estructura del mismo. Es decir, conseguir un espacio más duradero y seguro para circular.

Los diseños y tipos de drenajes

A la hora de diseñar un drenaje se han de tener en cuenta diversos aspectos:

Topografía: se trata de todos los factores de tipo físico que rodean la obra. Se debe considerar la pendiente y el terreno natural de la zona.

Hidrología: se refiere a las aguas que pueden afectar a la vía. Estas pueden ser las superficiales, todas aquellas cuencas que desaguan en la misma. Como también las subterráneas, aquellas otras que fluyen bajo el firme y que pueden afectar a su estructura inferior.

Geotécnica: son las condiciones que hacen referencia a la composición del suelo sobre el que se asienta la carretera. Se puede entender como tales la permeabilidad, compacidad o vegetación

En cuanto al tipo de drenajes se puede encontrar tres principales:

Transversal: el fin de la obra es que el agua circule perpendicular a la vía.

Longitudinal: son los sistemas que se colocan a lo largo de la calzada para evitar la llegada del agua a la misma.

Subdrenaje: son destinados a desaguar la carretera con el fin de mantenerla lo más seca posible.

Se debe concluir que existen múltiples variantes que conllevan a realizar un drenaje efectivo. Así como diversas opciones a la hora de llevar a cabo un drenaje en carreteras. Asesorarnos es sin duda la mejor opción.

Diferencias entre las humedades por filtración y capilaridad

Diferencias entre las humedades por filtración y capilaridad

Las humedades son un problema bastante frecuente en los hogares. Son peligrosas para el hogar pero también para la salud de las personas. Determinar qué tipo de humedad es y buscar una solución es vital para que los problemas no se acrecienten. Las más comunes son las de capilaridad y filtración. ¿Qué diferencias existen entre ambas?

Las diferencias entre las humedades por filtración y capilaridad

Humedad por filtración

Es la entrada de agua a la vivienda a través de cerramientos. Normalmente procedente del agua de la lluvia por grietas o roturas.

Los principales tipos de la humedad por filtraciones son los siguientes:

– Filtración en cubiertas: en tejados o terrazas, originando goteras.

– Filtración en fachadas: grietas en fachadas, roturas o juntas mal selladas.

– Filtración en huecos: en puertas o ventanas, apareciendo por problemas de sellado.

– Filtración en muros: como pueden ser las de paredes o sótanos.

Estas manchas de humedad suelen crecer a medida que el agua avanza, siendo su forma circular en los techos o de forma parabólica si es por filtraciones en muros.

Humedad por capilaridad

Estas humedades afectan, a diferencia de las de filtración, a las partes bajas de los muros, las que se encuentran en contacto con el suelo. Son denominadas así porque el agua en el suelo va ascendiendo, mojando la pared gracias a sus redes capilares.

Su aparición se debe a un exceso de agua o a que no estén impermeabilizados los muros y cimentaciones.

¿Cómo saber si es una humedad por capilaridad?:

– La altura de la humedad puede ser constante sin superar el medio metro. Suele ser mayor si está tras un mueble u objeto.

– A diferencia de las de filtración, la mancha suele ser ondulada, como una nube.

– El borde de la mancha puede acarrear desprendimientos de yeso o pintura.

Diferenciar las humedades es vital para poder realizar los arreglos y conocer la procedencia de los problemas.

Aparición de humedades en sótanos por el nivel freático

Aparición de humedades en sótanos por el nivel freático

En sótanos y garajes es habitual contar con problemas de humedad. En estos casos la humedad en estos lugares debe ser analizada para conocer su procedencia, puesto que no hay siempre casos similares. Las zonas bajas de los edificios son lugares donde existe una mayor posibilidad de que entre agua, ya que se encuentran en contacto directo con el terreno. Pero siempre, o casi siempre, estas humedades aparecen por el nivel freático que provoca que haya que realizar un rebajamiento freático.

Humedades en sótanos por el nivel freático y obras de rebajamiento freático

El nivel freático es la profundidad en la cual el suelo se encuentra saturado de agua. El nivel de agua está estancado en ese nivel, variando según los regímenes de precipitación y el tipo del terreno. Este fenómeno tiene lugar cuando el agua circula de forma subterránea, haciendo que se filtre la gravedad a través de poros que existen en el terreno, topándose en el recorrido con una capa impermeable que le impide avanzar y ganar en profundidad. Esto hace que se quede retenida, formando el nivel freático.

Cómo se manifiesta la humedad por el nivel freático

Suelen aparecer de abajo a arriba y suele avanzar a medida que el nivel va subiendo. La penetración del agua en edificios se suele producir por una presión que ejerce el agua en el terreno, filtrándose en los suelos, normalmente por las partes bajas, llegando en algún extremo a producirse grietas de rotura.

El rebajamiento freático para paliar los problemas

La presencia de agua en el nivel puede paliarse realizando un rebajamiento freático, sobre todo a la hora de realizar trabajos u obras en zonas con presencia de agua a escasa profundidad. Los trabajos a realizar consisten en la realización de achiques, pocos o muros pantalla.

Existen muchos tipos de humedades en los sótanos, pero la más habitual es por el nivel freático.