¿En qué consiste un sistema de tratamiento de agua?

¿En qué consiste un sistema de tratamiento de agua?

En un entorno donde el agua es un recurso único compartido, pero que escasea en muchas partes del mundo, una de las soluciones que más importancia e interés suscita es el sistema de tratamiento de agua, en el que se elimina o reduce la contaminación o las bacterias que existen en el agua. Estos tratamientos son cada vez más eficaces y han avanzado tanto en lo físico como en lo químico o biológico.

¿Cómo funciona un sistema de tratamiento del agua?

Usado para eliminar materias suspendidas y en disolución, que en las personas podría producir que estos microorganismos alteraran nuestra salud, este sistema nos ayuda a suministrar a la población un agua limpia y de calidad sin riesgo para el consumo humano.

El proceso de tratar el agua comienza por recoger el agua de un canal, bombeando el agua y pasando por las rejillas, con un filtro que retiene cualquier objeto. Posteriormente, el agua se almacena en un tanque. Tras ello, comienza la actividad de un sedimentador primario, que remueve la materia primaria que se sedimenta en el fondo para que el agua fluya a las unidades de remoción de materia orgánica. Esta remoción se realiza por procesos biológicos, creando bacterias y microorganismos que remueven la materia orgánica. Para agrupar las bacterias existe un sedimentador secundario que asienta las bacterias y hace que estas no se remuevan.

¿Qué utilidad tienen en nuestro día a día?

La utilidad que tiene es de interés general, ya que elimina los contaminantes físicos o químicos, lo cual hace que podamos beber agua apta para el consumo humano. Gracias a un sistema de tratamiento de agua se eliminan todos los residuos, de esta manera será posible reutilizar las aguas. Beber agua apta para el consumo humano y animal es el principal fin de los tratamientos.

ENAC, certificación homologada que garantiza calidad y seguridad

ENAC, certificación homologada que garantiza calidad y seguridad

ENAC es la Entidad Nacional de Acreditación que, de acuerdo con el Real Decreto 1715 de 2010, es la única entidad con la potestad pública para emitir acreditaciones según el Reglamento Europeo.

Se trata de evaluar a los propios Organismos de Evaluación de la Conformidad (OEC) para probar y dar garantía de que cumplen requisitos universales de calidad y seguridad. En este sentido, hablamos de entidades de certificación de sistemas de gestión o de productos, verificadores medioambientales o verificadores de emisiones de gases invernaderos, entre otros.

Actualmente, más de 70 países han suscrito y reconocido estos sistemas de evaluación que nos permiten la uniformidad en el reconocimiento objetivo de los criterios de competitividad y eficacia de los OEC.

Ventajas de su implementación en los sistemas de gestión

Las acreditaciones según la ENAC reducen altamente los tiempos y los costes, puesto que los procesos son homogéneos internacionalmente.

Se minimizan los riesgos, pues se establece un robusto sistema de medidas de precaución y prevención. De esta manera, la acreditación se convierte en una herramienta para demostrar el prestigio de la empresa desde la plataforma de la imparcialidad técnica.

Así, la empresa queda protegida por posibles malas prácticas, pues puede probar que acató estrictas medidas de homologación voluntariamente.

Al mismo tiempo, el carácter global de estas certificaciones facilita las exportaciones ya que no caben incertidumbres ni ambigüedades administrativas.

Por último, y tanto desde sectores públicos como privados, los clientes han establecido como requisito y exigencia el compromiso con la excelencia y la seguridad que la ENAC personifica con evaluaciones fidedignas, técnicos de impecable objetividad profesional y metodologías totalmente fiables.

En conclusión, la ENAC nos ofrece un sólido marco de confianza a través de exigentes controles que garantizan la calidad de los servicios y la protección de consumidores y del medioambiente. Por lo tanto, se constituye como imprescindible referencia internacional para generar credibilidad y transparencia en los mercados.

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