7 errores del mal drenaje

7 errores del mal drenaje

 

El drenaje es uno de los elementos más importantes a tener en cuenta cuando pensamos en adquirir una vivienda o un terreno para edificar. Un buen estudio de drenaje supone, pues, una garantía de tranquilidad, previniendo y evitando muchos dolores de cabeza posteriores. Aquí te vamos a contar los siete errores principales que pueden provocar un mal drenaje.

Las siete claves de un mal drenaje

La primera de ellas es la más evidente: si hay estratos impermeables en el subsuelo, este no podrá drenar al no penetrar el agua de lluvia verticalmente. Es, también, uno de los problemas de más difícil solución. Un problema principal es la presencia de agua artesiana, que es aquella que llega por el flujo vertical de agua a presión que procede de un acuífero cercano. Resulta igualmente complicada su solución, aunque en este caso el problema está perfectamente focalizado y es más sencillo «esquivarlo» físicamente.

Algo parecido nos ocurre cuando en las cercanías hay fuentes naturales de agua, como fuentes, lagos o ríos, que pueden tener flujos subterráneos que eviten un buen drenaje. Nuevamente aquí la elaboración de un buen estudio de drenaje previo será la mejor forma de evitar este problema. Igual que si hablamos de la baja permeabilidad del suelo, fundamentada sobre todo en la composición del mismo. Puede suceder también que existan láminas excesivas, provocadas por un exceso de irrigación o de lluvias.

Por último, la posición geográfica del terreno es también importante. El drenaje será, obviamente, peor en zonas de poca pendiente o planas, y directamente nos costará mucho más drenar un terreno situado en el fondo de un valle o una depresión.

Como vemos, la elección de un lugar determinado viene marcado por factores geográficos y de composición del terreno, por lo que un previo estudio de drenaje es fundamental para no tener problemas con nuestro drenaje.