Cómo crear un pozo de drenaje con anillos de hormigón

Cómo crear un pozo de drenaje con anillos de hormigón

Una de las soluciones más efectivas para instalar pozos de drenaje es utilizar anillos de hormigón armado, que se caracterizan por contar con una altura y un diámetro específicos para cubrir nuestras necesidades más puntuales. Para llevar a cabo este trabajo tendremos que movilizar maquinaria pesada y equipada con cubierta y escotilla, especializada en la elevación de este tipo de estructuras.

Para completar esta realización es necesario generar la aplicación de mortero de hormigón, y una vez secado, colocar juntas de masilla impermeable selladas para que la resistencia de estos pozos de drenaje aumente considerablemente.

Claves para la colocación de los anillos de hormigón

Los anillos de hormigón prefabricados son la opción más segura, económica y rápida para el acabado interior de este tipo de instalaciones, pues cuentan con agujeros de drenaje que brindan una solución más que interesante y, además, su colocación resulta sencilla.

Para que estos anillos puedan conservar la verticalidad es muy importante asegurarnos de que la base del pozo esté nivelada de manera adecuada. Si fuera necesario no estaría de más realizar una solera o pequeña base. Del mismo modo, propiciar un filtrado y drenaje correctos que garanticen el caudal de entrada al pozo requiere rellenar el perímetro de estos anillos de hormigón, una vez colocados, con grava de 4-6 milímetros, desde su base hasta una cota de más dos metros.

El resto de metros que quedan hasta la superficie hemos de cubrirlos con el propio material extraído anteriormente para construir el pozo. En este sentido, es recomendable utilizar los fragmentos y piedras de un tamaño mayor. En los últimos 30 centímetros hasta la superficie debemos emplear un zuncho perimetral para asegurar el cuello de estos pozos de drenaje, que asimismo ha de servir de base para iniciar lo que se conoce como brocal o boca del pozo.

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