Cómo realizar el drenaje transversal de carreteras

Cómo realizar el drenaje transversal de carreteras

El drenaje transversal de carreteras debe realizarse con las máximas precauciones posibles y siempre atendiendo al respeto hacia la red de drenaje del terreno, la cual comprende desde las laderas hasta los cauces, arroyos y ríos, es decir, la madre naturaleza.

Carreteras: drenaje del terreno

Por un lado, cada carretera interrumpe el curso de la red natural de drenaje de un terreno. Por ello, debemos procurar llevar a cabo un sistema que vuelva a estructurar la citada continuidad, haciendo posible su paso bajo la calzada en unas condiciones que no molesten en demasía la circulación del agua en la mencionada red.

Por otro lado, las obras relacionadas con este drenaje transversal también permiten que se vacíe de agua el caudal recogido por la plataforma, siendo canalizado mediante las cunetas. Y, respecto a su tipología, destacaremos dos amplios grupos de obras para llevar a cabo el drenaje transversal.

En el primer grupo están las obras de reducido tamaño, de no más de 10 metros, las cuales se dividen en: caños, tajeas, alcantarillas, pontones y pozos.

Los caños son tubos circulares para vaciar pequeños canales de agua, mientras que las tajeas son obras con luces de menos de un metro. En cuanto a las alcantarillas, son obras de luces de entre uno y tres metros; y los pontones comprenden las obras de entre tres y diez metros. Finalmente, los pozos son arquetas de fábricas que se unen con los caños o tajeas y recogen el agua de las cunetas por ellos.

En el segundo grupo están las obras de mayor tamaño, que son aquellas que se llevan a cabo para salvar grandes luces y desniveles, sobre todo puentes y viaductos. Son obras vinculadas a cauces más importantes, por lo que su división no es determinante para vaciar el cauce.

En conclusión, dependiendo del volumen de la obra se realizará un drenaje transversal de carreteras u otro.