Diferencias entre las humedades por filtración y capilaridad

Diferencias entre las humedades por filtración y capilaridad

Las humedades son un problema bastante frecuente en los hogares. Son peligrosas para el hogar pero también para la salud de las personas. Determinar qué tipo de humedad es y buscar una solución es vital para que los problemas no se acrecienten. Las más comunes son las de capilaridad y filtración. ¿Qué diferencias existen entre ambas?

Las diferencias entre las humedades por filtración y capilaridad

Humedad por filtración

Es la entrada de agua a la vivienda a través de cerramientos. Normalmente procedente del agua de la lluvia por grietas o roturas.

Los principales tipos de la humedad por filtraciones son los siguientes:

– Filtración en cubiertas: en tejados o terrazas, originando goteras.

– Filtración en fachadas: grietas en fachadas, roturas o juntas mal selladas.

– Filtración en huecos: en puertas o ventanas, apareciendo por problemas de sellado.

– Filtración en muros: como pueden ser las de paredes o sótanos.

Estas manchas de humedad suelen crecer a medida que el agua avanza, siendo su forma circular en los techos o de forma parabólica si es por filtraciones en muros.

Humedad por capilaridad

Estas humedades afectan, a diferencia de las de filtración, a las partes bajas de los muros, las que se encuentran en contacto con el suelo. Son denominadas así porque el agua en el suelo va ascendiendo, mojando la pared gracias a sus redes capilares.

Su aparición se debe a un exceso de agua o a que no estén impermeabilizados los muros y cimentaciones.

¿Cómo saber si es una humedad por capilaridad?:

– La altura de la humedad puede ser constante sin superar el medio metro. Suele ser mayor si está tras un mueble u objeto.

– A diferencia de las de filtración, la mancha suele ser ondulada, como una nube.

– El borde de la mancha puede acarrear desprendimientos de yeso o pintura.

Diferenciar las humedades es vital para poder realizar los arreglos y conocer la procedencia de los problemas.