Efectos de la congelación de las aguas freáticas

Efectos de la congelación de las aguas freáticas

Cuando se congela el agua, aumenta su volumen, lo que genera una separación entre partículas sólidas ocurriendo, por extensión, un aumento de espacios vacíos. En la grava o la arena, estos cambios no suelen notarse.

En casos de heladas, el suelo puede ser mayor al 10 % inicial de los vacíos, viéndose alterada cualquier estructura que se encuentre cimentada sobre ese suelo. El problema va más allá de la congelación: la descongelación, asentándose de nuevo el suelo, filtrándose el agua que con anterioridad había subido por capilaridad.

En esta situación, se asientan más los suelos, lo cual genera un colapso de cápsulas de hielo que se convierten en aire, disminuyendo la resistencia del suelo. Este fenómeno puede verse en carreteras y pistas de aeropuertos.

Se produce un desplazamiento de partículas a la superficie de los taludes

En la congelación de las aguas freáticas se llegan a formar taludes, produciendo un desplazamiento de las partículas normales a la superficie del talud. Llegando al deshielo, las partículas se desplazan de forma vertical, produciendo un desplazamiento hacia el pie de los taludes.

Por otro lado, si el suelo está retenido por un muro de contención, la congelación produce un aumento de su volumen, generando una presión que puede hacer que el muro se rompa.

Estos son todos los efectos que produce la congelación de aguas freáticas.