El drenaje en carreteras

El drenaje en carreteras

Cuando hay necesidad de realizar un drenaje en carreteras por motivos como la construcción de un acceso a una vivienda, es importante tener claros los objetivos del mismo y el tipo de drenaje que mejor se adapta a las necesidades.

Objetivo de los drenajes

La finalidad de realizar este tipo de obras es conducir las aguas hacia un punto determinado. El objetivo de todo ello es conseguir una mayor seguridad del pavimento, reducir la erosión y evitar daños en la estructura del mismo. Es decir, conseguir un espacio más duradero y seguro para circular.

Los diseños y tipos de drenajes

A la hora de diseñar un drenaje se han de tener en cuenta diversos aspectos:

Topografía: se trata de todos los factores de tipo físico que rodean la obra. Se debe considerar la pendiente y el terreno natural de la zona.

Hidrología: se refiere a las aguas que pueden afectar a la vía. Estas pueden ser las superficiales, todas aquellas cuencas que desaguan en la misma. Como también las subterráneas, aquellas otras que fluyen bajo el firme y que pueden afectar a su estructura inferior.

Geotécnica: son las condiciones que hacen referencia a la composición del suelo sobre el que se asienta la carretera. Se puede entender como tales la permeabilidad, compacidad o vegetación

En cuanto al tipo de drenajes se puede encontrar tres principales:

Transversal: el fin de la obra es que el agua circule perpendicular a la vía.

Longitudinal: son los sistemas que se colocan a lo largo de la calzada para evitar la llegada del agua a la misma.

Subdrenaje: son destinados a desaguar la carretera con el fin de mantenerla lo más seca posible.

Se debe concluir que existen múltiples variantes que conllevan a realizar un drenaje efectivo. Así como diversas opciones a la hora de llevar a cabo un drenaje en carreteras. Asesorarnos es sin duda la mejor opción.