El origen del agua subterránea

El origen del agua subterránea

El agua subterránea es aquella que se encuentra bajo la superficie. Se trata de una parte importante del agua de la tierra y se encuentra alojada en los acuíferos.

Sirve para abastecer a una tercera parte de la población mundial y su volumen es superior al de los ríos y lagos pero inferior a los glaciares. Es difícil de controlar debido a la sobreexplotación y la facilidad de que reciba algún tipo de contaminante que impida su consumo o uso.

El origen del agua subterránea

Se trata de agua de las precipitaciones, tanto en forma de lluvia como de nieve que se filtra a través del suelo para llegar a zonas rocosas saturadas donde se mantiene.

No siempre se almacena en cavidades o túneles, sino que se puede mantener en los poros de las rocas o en los sedimentos que hacen un efecto esponja.

En la actualidad se está extrayendo esta materia a mucha más velocidad de la que se repone. Reduciendo así las reservas naturales. Una de las características que las hace únicas es que se pueden encontrar en casi cualquier lugar del planeta.

La contaminación del agua

Cuando circula bajo tierra es muy sencillo que se pueda contaminar, pero debe evitarse ya que suponen una fuente muy importante para el planeta.

La mejor forma para conservarlos es la prevención. Evitar tirar los desperdicios en zonas donde se encuentran los acuíferos impide que el suelo los absorba y contamine las aguas.

El cuidado que se le deben de dar incluye acciones como la eliminación de fugas, un control de la explotación y preservar las zonas donde el suelo filtra el agua hacia los espacios donde se almacena.

El agua subterránea se está convirtiendo año a año en un recurso natural cada vez más importante, por lo que su uso responsable garantiza una fuente de agua para todos.