La hidrogeología en Andalucía

La hidrogeología en Andalucía

Andalucía está en cabeza de la hidrogeología desde que en 1967 se estudiaran a fondo sus recursos en un ambicioso proyecto de la FAO. Desde entonces se mantienen estructuras hidrogeológicas y disponemos de técnicos formados en las tecnologías más modernas.

Las aguas subterráneas se caracterizan por mantener volúmenes muy grandes que se extienden por superficies bastante amplias, alcanzando zonas con escasez de aguas superficiales. Sin embargo, en el aprovechamiento de las aguas subterráneas es muy importante contar con el balance entre la extracción y la recarga de los acuíferos. Solo atendiendo a este factor podremos tener un aprovechamiento sostenible de este recurso.

El balance hidrogelógico en Andalucía

Andalucía abarca el 90 % de la cuenca del Guadalquivir y sus cuencas paralelas de Guadalete, Barbate. Además, cuenta con aproximadamente un 12 % de la cuenca del Guadiana y un 4 % de la del Segura. Todo ello le genera unos recursos hídricos importantes que no siempre son aprovechables.

Aunque se trata de una región seca en comparación con otras, pues no alcanza los 55.000 Hm3/año, su principal característica es que tan solo un 20 % de ese agua puede aprovecharse en superficie, dado que el resto se pierde en la evaporación y por filtraciones al subsuelo.

Sin embargo, las necesidades actuales de agua en Andalucía no llegan al 50 % del volumen estimado de recarga de los acuíferos. Todo ello indica que disponemos de recursos suficientes si se aprovechan de manera sostenible y regulada. Por otra parte, gran parte de estos recursos están situados a menos de 50 metros de profundidad, lo que los hace muy accesibles con los medios actuales de extracción.

Con todo, para lograr un buen aprovechamiento de los recursos en hidrogeología es esencial poner especial atención en los vertidos y la gestión de residuos. Solo de esa manera se podrán proteger las aguas subterráneas de la contaminación disponibles para nuestro uso.