Problemas derivados de la explotación de aguas subterráneas

Problemas derivados de la explotación de aguas subterráneas

El agua subterránea es la segunda fuente para suministrar agua de boca y para regar cultivos en algunas partes del estado. Un tercio de este recurso que consumimos en nuestras ciudades llega procedente de aguas subterráneas. No obstante, la explotación de aguas subterráneas puede derivar en problemas graves.

Problemas de la explotación de aguas subterráneas

Una explotación incorrecta de aguas subterráneas origina algunos problemas, que en algunos casos se incrementan por el desconocimiento del estado del acuífero. Estos son los principales problemas:

Agotamiento del acuífero

En algunas zonas donde las precipitaciones son escasas se produce una explotación intensiva que deriva en problemas ecológicos de importancia, como la de agotar el recurso. Los situados en la costa, a medida que se vacían de agua dulce, pueden ser invadidos por agua salada por este hecho.

Contaminación de las aguas

La contaminación de acuíferos es siempre por la acción del hombre. Esta contaminación puede deberse a la acumulación de purines o la cercanía de pozos sépticos; a la existencia de vertederos de residuos urbanos e industriales o bien a un excesivo uso de fertlizantes de la agricultura.

Problemas en los suelos

El abandono por sobreexplotación del acuífero puede provocar una subida del nivel freático, inundando edificaciones que habían sido construidas sin temor a este nivel.

Además, alguna explotación de agua subterránea puede inducir a la subsidencia del terreno al caer la presión que ejercen las aguas subterráneas.

Medidas para corregir la sobreexplotación

Cuando se produce sobreexplotación, debe actuarse cuanto antes para recuperar los niveles freáticos, mediante:

– Prohibir la construcción de nuevos pozos.

– Detener sobrebombeos.

– Parando cualquier extracción de aguas.

– Recargar artificialmente los acuíferos por zonas.

La explotación de aguas subterráneas puede conllevar problemas de sobreexplotación de un recurso tan preciado como es el agua, máxime en momentos de sequía pertinaz que padece en España. Por ello, hay que saber una serie de consideraciones para evitar problemas mayores.