Proceso de gestión de suelos contaminados en Cataluña

Proceso de gestión de suelos contaminados en Cataluña

Iniciamos el proceso de gestión de suelos contaminados en Cataluña realizando un esquema que consta de 4 fases para conseguir la recuperación total del terreno.

– Primera fase: reconocer la existencia de residuos en el terreno

Se basará en obtener la información necesaria para valorar la probabilidad de que la zona haya sido contaminada. Distinguiremos dos localizaciones:

1. Zonas en las que se realizan o se han llevado a cabo actividades contaminantes del suelo (APC).

2. Lugares con vertidos incontrolados.

Finalmente, con la información recopilada la Administración será la encargada de decidir si hay indicios de contaminación en el terreno.

– Segunda fase: evaluación inicial

El hecho de encontrar indicios de contaminación hará que se desarrolle una nueva investigación, denominada fase de evaluación preliminar. Elaboraremos el correspondiente informe, en el que se verá la magnitud del problema.

Finalmente, podremos observar dos tipos de conclusiones basadas en los NGR:

1. Si no se superan los NGR.

Se afirma que el suelo no presenta alteraciones.

2. Si se superan los niveles genéricos de referencia.

En esta situación, el suelo presenta alteraciones químicas; y, como consecuencia, realizamos una investigación más detallada.

– Tercera fase: evaluación detallada de los residuos

Consiste en la realización de un informe, en el que se indicarán los focos de contaminación, así como si el riesgo es o no aceptable. Los resultados de los análisis determinarán:

1. El riesgo se puede aceptar y, por lo tanto, el suelo se considerará no contaminado.

2. El riesgo no se puede aceptar y, por ello, se considerará que el suelo está contaminado.

– Cuarta fase: eliminación de residuos y recuperación del terreno

Se redactará el proyecto de recuperación de la zona, para su posterior validación y ejecución.

Por lo tanto, concluiremos afirmando que, para la correcta gestión de suelos contaminados, es necesario seguir las 4 fases propuestas; y, de esta manera, garantizar la óptima salud de los terrenos.