Puntos principales del Real Decreto 9/2005

Puntos principales del Real Decreto 9/2005

El objetivo del Real Decreto 9/2005 es establecer pautas técnicas y administrativas para declarar la contaminación de un suelo en el marco de las actividades que pueden ser causa de dicha degradación.

De este modo, las comunidades autónomas deberán hacer un inventario de suelos contaminados, al mismo tiempo que evalúan los riesgos implicados para la integridad personal o medioambiental.

Una vez que el suelo haya sido declarado como contaminado, procederemos a aplicar un estricto protocolo de actuaciones.

Actuaciones a llevar a cabo para la recuperación ambiental según el Real Decreto 9/2005

En principio, la comunidad autónoma debe aprobar el proyecto presentado por el responsable de la contaminación con el que se pretende conseguir la descontaminación de suelos, considerando la metodología específica y los plazos.

El alcance de estas operaciones ha de ser suficiente para reducir los riesgos a niveles aceptables, priorizando aquellas soluciones que aplican técnicas in situ, con lo que evitamos la extracción, el traslado y la generación de más residuos.

Las estrategias que pueden presentar distinta naturaleza son:

1) La destrucción o transformación de los contaminantes conlleva su alteración química para convertirlos en materiales inocuos.

2) La extracción implica que el contaminante se retira del suelo y es tratado de acuerdo con sus características (pudiendo emplearse la volatilización, las cargas eléctricas o la solubilización).

3) El aislamiento consigue la estabilización de los contaminantes e impiden su migración por inmovilización.

Estas técnicas pueden aplicarse in situ, en el mismo lugar, o ex situ, requiriendo remover el suelo para tratarlo en la misma localización o trasladarlo a otro punto.

Consideraremos un suelo como descontaminado una vez se apruebe la resolución administrativa, tras comprobación de tal efectividad y de la disminución del riesgo para la salud humana y los ecosistemas.

El Real Decreto 9/2005 nos ofrece un plan estratégico eficaz para conseguir una óptima descontaminación de suelos, estableciendo obligaciones concretas y las pautas técnicas más convenientes.