Técnicas para la explotación de aguas subterráneas

Técnicas para la explotación de aguas subterráneas

La explotación de aguas subterráneas es crucial para el mantenimiento sostenible de lo que representa más del 95 % del volumen de reservas de agua dulce del mundo. De hecho, alrededor del 75 % de la población europea depende de la extracción directa de aguas subterráneas para abastecerse de agua potable.

Técnicas de extracción de aguas subterráneas

En general, se consideran perforaciones verticales de distintos diámetros:

Captación de diámetro reducido

Se implementan diámetros de entre 150 y 200 mm cuya profundidad depende de las peculiaridades de la formación y de si se trata de un acuífero confinado, con lo que interesa sumar más caudales, o libre, en el cual se llega al zócalo impermeable.

En este caso, el entubado y su diámetro dependen mucho de las características del suelo, puesto que las paredes verticales han de soportar altas presiones, permitiendo el flujo de caudal en su interior.

Se implementan tuberías metálicas o de PVC. En terrenos compactos se suelen emplear diámetros de 200 mm, pudiendo llegar a diámetros de hasta 500 mm con materiales menos consolidados.

Perforaciones de gran diámetro

Aquí se emplean diámetros de hasta 5 metros para acuíferos de espesor discreto y la extracción resulta más superficial, implementando métodos tradicionales y manuales para la perforación.

Pozos horizontales

En este caso de explotación de aguas subterráneas, se perfora verticalmente con grandes diámetros y a cierta profundidad este tubo se ramifica radialmente en otros subdrenes que se expanden horizontalmente.

Zanjas de drenaje

Existen sencillos métodos de recolección, cavando zanjas con máquinas excavadoras que operan a profundidades de hasta 10 metros. Normalmente, se trata de terrenos poco compactados.

Minas de agua

Este procedimiento permite extraer el agua por gravedad, aprovechando la pendiente del suelo en zonas montañosas.

Por último y como parte del planteamiento racional de la explotación de aguas subterráneas, se realiza el aforo en los pozos para conocer exactamente su capacidad real de producción.